Porque nadie es invulnerable a la envidia, es algo que nos sobreviene, como un recorrido a lo largo de la espina dorsal
La envidia impide a quien la padece gozar del éxito de los otros. podría ser lo contrario de la compasión. la pena por el dolor ajeno.
Nadie la desea por que no es agradable. De todos los pecados capitales es el que mas causa dolor, no es su única desventaja provocar ansiedad y aislamiento. Reaccionar mal ante el gozo, la alegría, el triunfo el bienestar de los otros, no puede si no causar desasosiego y frustración, si el otro gana mas dinero te molesta, si el otro tiene mas suerte con las mujeres te da coraje. si la otra persona escribe mejor que tu, te hundes en el silencio y en la indiferencia. haces como que no existe.
La capacidad de goce, la predisposición al placer de los jóvenes también ocasiona oleadas de envidia, en quienes la contemplan, la misma juventud, su belleza y su energía son motivos de envidia ya como sabemos que hay personas que le gusta tener lo mismo que tiene la otra o a veces esa persona quiere parecerse a ella o sentirse superior y eso es malo porque esa persona envidiosa podría llegar hasta matar.
Hablar de la envidia presupone una contradicción en los términos, es como hablar del mal y del bien, es como referirse al honor de la mafia, a la ética de la política, a la moral de la corrupción. pero en cierto modo podía entenderse que una ética de la envidia podría manifestarse, cuando la persona que la sienta no se aprovecha de ella para hacerle el mal a la otra. no porque me cae mal un escritor o un periodista o porque le tengo envidia voy a impedir que se le publique su libro en alguna editorial. Si esta en mi obstaculizarlo, no tengo derecho hacerlo, debo educarme para mejorar mi envidia.




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